
En la producción de conejos, un alto nivel de bienestar animal es esencial para satisfacer las demandas de los consumidores y garantizar un alto resultado de producción. Los animales que gozan de buenas condiciones de vida producen mejor pelaje, lana y carne.
En dol-sensors, nos hemos especializado en agricultura durante más de 50 años. Por lo tanto, nuestras soluciones de sensores son algunas de las más robustas del mercado y resisten las duras condiciones de las granjas.
Al integrar nuestros sensores en su granja, obtendrá datos precisos en tiempo real sobre la calidad del aire, el consumo de alimento y el consumo de agua. Evite los cambios de temperatura y la formación de moho y reduzca la mortalidad y las enfermedades.
Descubra cómo nuestras sólidas soluciones de sensores pueden mejorar la salud y la productividad de sus operaciones con conejos.
El control ambiental es fundamental en la cría de conejos. Nuestros sensores climáticos rastrean continuamente parámetros como la humedad, la temperatura y la calidad del aire en las casetas para conejos. Al mantener unas condiciones óptimas, se puede prevenir la aparición de enfermedades, reducir el estrés entre los conejos y fomentar un entorno propicio para unas tasas de crecimiento elevadas y un mayor bienestar.
Los piensos constituyen una parte importante de los costos operativos en la producción de conejos. Nuestros sensores le ayudan a controlar el consumo de alimento y a mantener una línea de alimentación automatizada. La mejora de la eficiencia alimentaria no solo reduce los costos, sino que también promueve tasas de crecimiento y reproducción más saludables, lo que aumenta la productividad general de su granja.
La toma de decisiones basada en datos es el futuro de la agricultura. Al comparar los datos de nuestros sensores con otros datos, puede analizar el efecto de los factores ambientales y el consumo de agua y pienso en su producción y en la salud animal.
Nuestros sensores están diseñados para durar más tiempo en ambientes con mucha humedad, polvo, cambios de temperatura y niveles altos de amoniaco y otros gases. Por lo tanto, no es necesario cambiarlos, calibrarlos o mantenerlos tanto como los sensores normales, lo que permite ahorrar costos de mano de obra.