En dol‑sensors, entendemos las duras condiciones que se encuentran en las instalaciones ganaderas y agrícolas.
Por eso, la mayoría de nuestros sensores cuentan con la aprobación IP67, lo que garantiza que están totalmente protegidos contra el polvo y el agua, y están diseñados para ofrecer un rendimiento fiable día tras día.
La certificación IP67 significa que nuestros sensores están completamente sellados contra el polvo y pueden soportar una inmersión temporal en agua. Esto los hace ideales para áreas de lavado a alta presión, graneros polvorientos o ambientes húmedos.
Ya sea que se instalen en establos de cerdos, gallineros o criaderos, nuestros sensores siguen funcionando, incluso en áreas con mucha humedad, condensación o rutinas de limpieza.
La construcción robusta y sellada protege contra los daños causados por la humedad y la corrosión, lo que reduce el riesgo de fallas y prolonga la vida útil del producto. Esto significa menos interrupciones y menores costos de mantenimiento.