
La mayoría de los administradores de granjas quieren saber qué sucede en sus producciones; cómo se comportan los pollos de engorde, qué tan grande es la tasa de mortalidad, etc. Obtener el control y la comprensión de la producción avícola puede tener un impacto significativo en la eficiencia, la rentabilidad y el éxito general de una granja.
Estar bien informados sobre los diversos aspectos de la producción avícola, desde la cría y la alimentación hasta la gestión de la salud y el control ambiental, permite a los administradores de las granjas tomar mejores decisiones. Esta comprensión ayuda a mejorar el bienestar animal y, en última instancia, a mejorar la productividad.
Un conocimiento profundo de la salud y el comportamiento de las aves de corral permite a los administradores de las granjas identificar y abordar rápidamente los problemas. Esto se traduce en rebaños más sanos, tasas de mortalidad más bajas y una menor necesidad de intervenciones médicas, lo que puede resultar costoso y, a veces, perjudicial para la salud de las aves y la calidad de los productos.
Los administradores de granjas que tienen un conocimiento más profundo del desempeño de sus aves de corral pueden lograr una mayor calidad del producto. Esto incluye una mejor textura y sabor de la carne, así como mayores tasas de producción y calidad de los huevos. Estas mejoras suelen ser el resultado de programas de alimentación bien gestionados, condiciones de vida óptimas y estrategias de reducción del estrés.
Las granjas avícolas modernas dependen cada vez más de los datos para tomar decisiones informadas. En la mayoría de los casos, estos datos provienen de sensores fiables y precisos que están especialmente diseñados para los entornos hostiles de los gallineros. El monitoreo de los datos sobre la temperatura, la humedad, el nivel de CO2, el nivel de amoniaco y el suministro de alimento puede proporcionar al administrador de la granja datos cruciales para garantizar unas condiciones de vida óptimas en el establo.
Además, el control del medio ambiente es esencial para prevenir el brote de enfermedades. Los agricultores que conocen bien las medidas de bioseguridad pueden proteger eficazmente a sus rebaños de las enfermedades comunes, garantizando una producción continua y protegiéndose contra posibles pérdidas.