
La alimentación es el mayor gasto en la producción porcina y, a menudo, representa 60— 70% de los costos totales de producción. Por lo tanto, gestionar la eficiencia y el costo de los piensos es fundamental para mejorar la rentabilidad y la sostenibilidad a largo plazo. A continuación se presentan cinco estrategias de expertos que pueden ayudar a los productores a reducir los costos de los piensos sin comprometer el rendimiento del crecimiento o la salud de los animales.
Colaborar con un profesional cualificado nutricionista animal o especialista en alimentación es una de las formas más eficaces de reducir los costos de alimentación y, al mismo tiempo, mantener un rendimiento óptimo de los cerdos. Estos profesionales tienen la experiencia técnica y el acceso a un software de formulación que puede equilibrar las dietas con precisión en cuanto a energía, aminoácidos, vitaminas y minerales, y al mismo tiempo minimizar los gastos innecesarios.
Un especialista en alimentación puede:
Al invertir en asesoramiento profesional sobre piensos, los productores suelen lograr una mejor eficiencia alimentaria, mejores tasas de crecimiento y ahorros significativos, resultados que superan con creces el costo de la consulta.
Los cerdos tienen diferentes requerimientos de nutrientes en cada etapa de crecimiento. La alimentación con una sola dieta durante todo el período de producción a menudo resulta en un desperdicio de nutrientes.
Mejorar la digestibilidad y la absorción de los nutrientes es una forma práctica de reducir los costos generales de alimentación. Los aditivos para piensos, como las enzimas, los probióticos y los ácidos orgánicos, pueden ayudar a los cerdos a aprovechar mejor los nutrientes que ya están presentes en sus dietas, reduciendo la necesidad de ingredientes costosos.
Al mejorar la utilización de los nutrientes, estos aditivos ayudan a maximizar el valor de cada kilogramo de pienso, lo que favorece tanto el rendimiento como la rentabilidad.
Incluso la mejor formulación dietética puede no generar ahorros si se desperdicia alimento.
Cuando sea posible, la producción y el procesamiento de algunos ingredientes de los piensos en la granja pueden reducir sustancialmente los costos de los piensos.