
En el mundo de la producción ganadera, los sistemas de suministro de piensos eficientes y confiables son cruciales. Estos sistemas a menudo se basan en sensores para regular y monitorear el flujo de alimento.
Entre los más utilizados se encuentran los interruptores mecánicos y los sensores capacitivos. Si bien cada uno tiene sus ventajas, existen algunos problemas distintos asociados con los interruptores mecánicos en comparación con los sensores capacitivos.
Los interruptores mecánicos funcionan a través del contacto físico, lo que los hace inherentemente propensos al desgaste. En una línea de alimentación para ganado, estos interruptores están sujetos a un movimiento constante y a materiales abrasivos para piensos, lo que provoca una degradación gradual de sus componentes. Con el tiempo, esto puede provocar:
Mayor mantenimiento
Se hacen necesarios reemplazos y ajustes frecuentes a medida que las piezas se desgastan. Esto significa más trabajo y más molestias no deseadas para el ganado.
Inexactitud
Los interruptores desgastados pueden no detectar con precisión los niveles de alimento, lo que puede provocar un sobrellenado o una alimentación insuficiente. Todos los administradores de fincas saben que esto tendrá un efecto enorme en la producción, ya que aumenta el riesgo de formación de moho en la camada, provoca el derrame de pienso e influye de manera significativa en el crecimiento del ganado.
Tiempo de inactividad
La falla de un interruptor mecánico puede detener el proceso de alimentación y provocar un tiempo de inactividad en las operaciones. Al igual que ocurre con la imprecisión, el tiempo de inactividad influirá en el crecimiento del ganado y, en condiciones extremas, provocará una gran pérdida de producción.
Sensores capacitivos, por otro lado, utilice las propiedades eléctricas de la materia prima para detectar su presencia. Ofrecen varias ventajas con respecto a los interruptores mecánicos:
Detección sin contacto
Esto reduce el desgaste, ya que el sensor capacitivo no depende del contacto físico con la alimentación. En términos generales, los interruptores mecánicos dependen de que la alimentación situada delante del contacto pueda crear una presión sobre el contacto, mientras que un sensor capacitivo no depende de que la alimentación pueda generar presión.
Precisión
Los sensores capacitivos mantienen una precisión constante a lo largo del tiempo, lo que garantiza un suministro de alimentación adecuado.
Durabilidad
Al ser menos propensos a sufrir daños físicos, ofrecen una vida útil más larga.
Algunos pensarían que el costo adicional de los sensores capacitivos en comparación con los interruptores mecánicos es un argumento para no usar sensores capacitivos. Sin embargo, la durabilidad, la precisión y la confiabilidad de los sensores capacitivos pueden ahorrarle mucho más de lo que paga por los sensores.