Todos nuestros sensores se prueban minuciosamente para garantizar que resistan las duras condiciones de las naves ganaderas.
Los diseños reforzados y las características especiales hacen que los sensores duren más y se mantengan funcionales y precisos.
Por ejemplo:
Muchos de nuestros sensores son Protegido por IP 67, lo que significa que resisten el polvo y el agua.
El Sensor ATEX iDOL 46 es un sensor aprobado por ATEX para atmósferas de polvo potencialmente explosivas.
Nuestros sensores capacitivos tienen una alta inmunidad a la comunicación eléctrica, por ejemplo, de teléfonos móviles y a los transitorios, por ejemplo, de motores y contratistas.
Además, son extremadamente resistentes a situaciones de error como cortocircuitos y sobrecargas, lo que reduce el riesgo de que los sensores se quemen debido a errores de instalación.
La electrónica de nuestros sensores está completamente encapsulada en un plástico especial para maximizar la protección contra la humedad y otras influencias externas.